martes, 10 de noviembre de 2009

La celebración de la caída del muro de Berlín, 20 años después.







El Muro de Berlín cayó el 9 de noviembre de 1989, y constituyó uno de los acontecimientos cruciales en la historia del siglo XX, era algo inevitable, era la consecuencia natural de los cambios que en aquel momento se estaban produciendo en Europa. Después de más de una generación de restricciones, los berlineses se habían vuelto beligerantes y ante la presión el Politburó de Alemania Oriental se vio en la obligación de hacer frente a las demandas e implementó algunos cambios. La confrontación entre los guardias armados del muro, aún no prevenidos de los detalles de control, y lo alemanes orientales allí reunidos fue violenta. En medio de la agitación Egon Krenz, emitió de forma repentina una serie de nuevas normas. A partir de aquel momento, los viajes serían mucho más fáciles para la población del Este. Luego, otro de los miembros del Politburó, Günter Schabowski, anunció el plan durante una rueda de prensa televisada y aseguró que había entrado en vigencia de manera "inmediata", lo cual no eran exactamente las instrucciones. Liberó el dique. Los berlineses orientales no tardaron en reaccionar. Millones de personas comenzaron a presentarse en la frontera exigiendo que los dejaran pasar y lo lograron. En sólo unas horas habían cambiado los límites del mundo político. Se demostró el poder de los medios televisivos y así se daba inicio a la globalización.
En Berlín, los ciudadanos abrían botellas de vino espumoso y festejaron por días. Muchos eran inconscientes de la magnitud del momento histórico que vivían.
Hoy los mandatarios protagonistas de aquel acontecimiento, Gorvachov, Bush y Helmunt Kohl, se dieron cita para reencontrarse y recibir un homenaje en Berlín. Angela Merkel expresó su agradecimiento por el apoyo de EUA y junto a Obama solicitó una movilización similar mundial para enfrentar el calentamiento global. ¡Apoyamos y brindamos por un mundo unido y esperanzado, sin barreras para el progreso humanizado!

Fotos EFE / AP

viernes, 23 de octubre de 2009

Luz intensa


¡La luz sea para todos!

lunes, 19 de octubre de 2009

Cumplí años



El día 8 de Octubre cumplí años. Me siento excelente y esta época me parece la más plena de mi vida. He logrado mis metas satisfactoriamente: formar mi familia, la educación de mis hijos, consolidar mis vínculos afectivos con mis hermanas, primos, sobrinos, cuñados y amigos. Extraño a los seres queridos que han partido a otra vida, pero he comprendido y asimilado ese hecho. Estoy en paz. Puedo subirme a lo alto de la colina, ver el camino recorrido y disfrutar de la brisa que envuelve mis ánimos por continuar creando y construyendo mis ilusiones. Siento amor y alegría, fe en la vida.

viernes, 2 de octubre de 2009

Quema. Cuento en cuatro entregas (4a.)



Alicia buscó a Tomás con ansiedad.
—Estoy angustiada, temo que hoy salga algo mal. Cuida por favor todos los detalles, sabes ya que es el tiempo místico, que el muchacho no descontrole la pauta. — le dijo.
—Tranquila mamita, ya tengo el terciopelo preparado, pero ¿y el besito?— dijo Tomás.
—Espérate, la noche tiene prisa, no tengas tú más apuros que ella. — lo cortó.
Gustavo llegó a la puerta de la posada y se encontró con las cocineras.
—Vengo a cobrar mi dinero por la miel, llamen a Alicia. —ordenó.
— Como nié, nos vamo, es tarde, toó aquí es raro. — Le dijo la mayor de las dos y miedosa continuó—: aquí ná se inundó, ni siquiera cuando la vaguada, y ahoritica hasta los bucares están floreaos, anque no es tiempo.
—No, búsquenla, quiero cobrar porque me voy, no aguanto las abejas, me repugna la miel, el moreno, quiero ir a Caracas, a la universidad, quiero que Alicia me devuelva mi libro, casarme con una cantante famosa y viajar. —dijo, entonces con desespero.
Tomás apareció ante ellos, miró a las cocineras, estas salieron corriendo cuesta abajo; se enfocó en Gustavo, le entregó un papel rojo aterciopelado que el muchacho estrujó entre sus dedos, y la voluntad se le escurrió por las piernas. Tomás señaló la entrada al otro lado de la casona, cerró las puertas de la posada. Candados de hierro, centinelas de lo profano. Fueron a aquella otra sala que se llenó de un resplandor perfumado cuando Alicia entró por el portón del fondo. Sonrió a Gustavo. Lo miró a los ojos, se acercó e inclinó sobre él, buscó las mejillas jóvenes y resbaló su boca sobre la de él, sorbiendo sus labios en los suyos, pulposos, sabios; los separó un poco, libró viscosa saliva, que recogió con lengua lúbrica por el asombro de Gustavo quien sintió un fogueo ascendente por sus muslos y rostro. Alicia se irguió triunfante, sus ojos aguamarina se tornaron gris plomo, se relamió lentamente y lo empujó con suavidad sobre el catre dispuesto en el centro del recinto. Contempló su erección. Él recibió sumiso y tranquilo las ondulantes caricias de las manos femeninas que lo desnudaban hábilmente. Tomás sujetó los pies y manos de Gustavo, semejando una crucifixión y encendió los quinqués al borde de las ventanas con cortinas de tul.
Alicia recitó con voz exótica: — Que salga el mal y entre el bien, que limpie tu cuerpo de toda enfermedad y todo daño provocado. —Y luego de una pausa añadió—: eine ganz andere Welt transmuta, hazte presente e intercede para que esta sangre sea bendecida y dotada del poderoso vigor original.
Tomás lavó a Gustavo con aguas de limones, hizo cuatro incisiones a las venas de los antebrazos, la sangre goteó en vasijas de vidrio. Alicia se retiró a un lado, se sentó en un butacón, comenzó a leer el libro y lo cerró cuando las vasijas estaban llenas del vigor. Tomás las colocó sobre la consola de mármol, las tapó con platos de porcelana blanca, selló con cera los bordes de los recipientes, los cubrió con sedas doradas y la niebla densa, cumplió con su protección al botín, secreto de las gotas del vigor, envolviéndolo con su frío. Gustavo bebió jugo de naranja con belladona y durmió el donante escogido para el tiempo nuevo. Tomás ordenó el aposento y salió con Alicia hacia el bosquecito. La niebla ligera, en la ladera, recogió en una cesta de brisas las flores de los bucares y dibujó con ellas nueve círculos concéntricos del espacio perfecto entre los cuatro naranjos en flor. El lecho blando en la tierra de la violácea floresta estaba listo. Alicia desnuda traspasó el umbral de azahares y con ese dulce aroma tejió la gaza que cubrió su piel. Giró con los brazos en alto, dibujó el décimo círculo y colocó en su centro el libro, miró a las estrellas benéficas, se acopló a Tomás y ya complacida cerró los ojos, se acostó en el floreado suelo y acunada por los hilos de aromas, durmió. Su guardián se distrajo en la blancura de Alicia.
Gustavo se estremeció y cayó de la camilla, golpeó los quinqués y se liberó el fuego rabioso que comió aire, cortinas, paredes y techos de caña amarga, salió ansioso ladera arriba a quemar Alicias, mulatos, nieblas, inciensos, naranjales, hierbas o libros. La pelirroja se agitó entre las flamas, sintió las chispas que bailaban frenéticas entre sus cabellos. Creyó que no era posible sentir más dolor al ver su piel arrancada en jirones por lenguas ardientes, y lamida su sangre sin misericordia. Tanteó unos restos carbonizados que pretendieron protegerla, gritó Alicia abriendo paso a sus palabras, arañando el humo que la ahorcaba: — Fuego maldito, quema de libros, traidor de albedríos. —Alicia sintió flotar su cuerpo por encima del calor de negro humo y añadió siniestra—: Tizón enemigo, las letras aunque de cenizas, serán leídas, serán escuchadas las historias y los cuentos, te perseguirán hasta más allá…quemas libros, pero otros más escribirán versos, prosas, y más papeles serán trazados con plumas certeras…con cantos libres…quemas pero no se extinguen las intensidades...las místicas…las brujas no mueren…regresan.
El latigazo de calor despertó a Gustavo sudoroso, allá, en su habitación de Caracas, enredado en la sábana de sudor y semen. Se sentó en el borde de la cama. Jadeó. La realidad se le hizo presente. Confiar en la pelirroja, prestar su libro fue difícil, tenía que esperar que se lo devolviera, no se atrevía a pedírselo por su fama de bruja, pero los posibles pretextos para acercársele, saborear sus melones, manosear sus nalgas, leer cada peca de la suave piel, hacían valer la espera. Quema el sueño del deseo.
Fotografía "Secret garden" by Steph Vegas

martes, 15 de septiembre de 2009

Izcaragua




El viento los empujó adentro de las carpas azules, armadas en la cumbrera de la serranía. Rieron y se acurrucaron cada uno en su bolsa de dormir. Ya era hora de esperar el amanecer entre susurros de sueños y ronquidos, acunados por la blanquecina niebla.
Al amanecer los hermanos del frailejón se apilaban para contemplar cómo se desperezaban las rositas del Ávila, junto a las espadillas azules. Los muchachos levantaron el campamento con rapidez y precisión. Se despidieron de las rocas apisonadas en la tierra seca y vegetación baja. Un grupo de algarabías bajó hacia el mar, el otro buscó camino hacia la ciudad, con la guía certera del “Perico”, colección de lazos líquidos que se precipitaban con fuerza creciente cuesta abajo, con prisa por encontrarse con el “Carupao” para formar el “Izcaragua”. Las dos lanzas frías de agua se abrían paso en medio de todos los matices y tonos del verde salvaje. Iban los secretos de la tierra río abajo ¿Qué escucharía el agua en las entrañas de la montaña para querer huir con tanta prisa?
La luz transformaba la niebla en otra emisaria de la advertencia: “Vive lejos del cauce, como los indios, comprende la fuerza que puede lograr el giro descomunal de los gigantes de piedra.” Sí, sólo los indios entendieron el rumor del río, si mansa las cumbres yacen o si bravas están. Se acercaban con cautela a beber vida, tomar el alimento con la vista alerta sobre la culebra traicionera que puede aparecer.
El mono, la pereza y el cachicamo habitaban la cordillera a su antojo, libres aún de torturas de civilizada barbarie. La guacharaca estaba deseosa de reencontrar alguna melodía para su canto sin acordes y la paraulata plateaba el aire con su vuelo.
El bambú antes quieto se agitaba con la visita del otro río, el de aire, el que flota y menea los juncos para producir música de quebrada.
La larga caminata ya dominaba el destino. Los jóvenes aligeraron el paso entre los gamelotes. El cachicamo husmeó a los extraños y se quedó quieto en su armadura rosada y marrón. El sendero se encontró con el Izcaragua, cauce de transparencias que bañaban piedras redondeadas, hojas de malangas y monte desfallecido, como doblegado al paso de algún rey. Tomás se separó de sus amigos y decidió recostarse en la orilla. Se liberó de la tortura hecha botas. A pesar de la molienda de la piedra, el cansancio lo convenció de un colchón mullido, pues mentira fascinante es la que se desea creer. Y se tendió a lo largo del beso inconstante del agua a la rivera, sintió el tránsito pausado de un río empequeñecido, disfrazado de inocente por aquellos días, indolente de bravuras pasadas y deslaves capaces de arrancar inmensas rocas montaña arriba y hacerlas rodar como trompitos de juguete. Tomás durmió un sueño fresco.
Los ojos saltones delinearon la silueta tendida en su río. Ella fría y babosa se enredó entre los pies confiados, zigzagueó dedo a dedo, tejió con su largo cuerpo, hilos de escamas gris plata, hasta que el último rayo de sol de la tarde fresca, abrió los ojos de Tomás para que vieran el afilado veneno herir su blanca y joven carne.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Quema. Cuento en cuatro entregas (3da.)

Alicia buscó a Tomás con ansiedad.
—Estoy angustiada, temo que hoy salga algo mal. Cuida por favor todos los detalles, sabes ya que es el tiempo místico, que el muchacho no descontrole la pauta. — le dijo.
—Tranquila mamita, ya tengo el terciopelo preparado, pero ¿y el besito?— dijo Tomás.
—Espérate, la noche tiene prisa, no tengas tú más apuros que ella. — lo cortó.
Gustavo llegó a la puerta de la posada y se encontró con las cocineras.
—Vengo a cobrar mi dinero por la miel, llamen a Alicia. —ordenó.
— Como nié, nos vamo, es tarde, toó aquí es raro. — Le dijo la mayor de las dos y miedosa continuó—: aquí ná se inundó, ni siquiera cuando la vaguada, y ahoritica hasta los bucares están floreaos, anque no es tiempo.
—No, búsquenla, quiero cobrar porque me voy, no aguanto las abejas, me repugna la miel, el moreno, quiero ir a Caracas, a la universidad, quiero que Alicia me devuelva mi libro, casarme con una cantante famosa y viajar. —dijo, entonces con desespero.
Tomás apareció ante ellos, miró a las cocineras, estas salieron corriendo cuesta abajo; se enfocó en Gustavo, le entregó un papel rojo aterciopelado que el muchacho estrujó entre sus dedos, y la voluntad se le escurrió por las piernas. Tomás señaló la entrada al otro lado de la casona, cerró las puertas de la posada. Candados de hierro, centinelas de lo profano. Fueron a aquella otra sala que se llenó de un resplandor perfumado cuando Alicia entró por el portón del fondo. Sonrió a Gustavo. Lo miró a los ojos, se acercó e inclinó sobre él, buscó las mejillas jóvenes y resbaló su boca sobre la de él, sorbiendo sus labios en los suyos, pulposos, sabios; los separó un poco, libró viscosa saliva, que recogió con lengua lúbrica por el asombro de Gustavo quien sintió un fogueo ascendente por sus muslos y rostro. Alicia se irguió triunfante, sus ojos aguamarina se tornaron gris plomo, se relamió lentamente y lo empujó con suavidad sobre el catre dispuesto en el centro del recinto. Contempló su erección. Él recibió sumiso y tranquilo las ondulantes caricias de las manos femeninas que lo desnudaban hábilmente. Tomás sujetó los pies y manos de Gustavo, semejando una crucifixión y encendió los quinqués al borde de las ventanas con cortinas de tul.
Alicia recitó con voz exótica: — Que salga el mal y entre el bien, que limpie tu cuerpo de toda enfermedad y todo daño provocado. —Y luego de una pausa añadió—: eine ganz andere Welt transmuta, hazte presente e intercede para que esta sangre sea bendecida y dotada del poderoso vigor original.
Tomás lavó a Gustavo con aguas de limones, hizo cuatro incisiones a las venas de los antebrazos, la sangre goteó en vasijas de vidrio. Alicia se retiró a un lado, se sentó en un butacón, comenzó a leer el libro y lo cerró cuando las vasijas estaban llenas del vigor. Tomás las colocó sobre la consola de mármol, las tapó con platos de porcelana blanca, selló con cera los bordes de los recipientes, los cubrió con sedas doradas y la niebla densa, cumplió con su protección al botín, secreto de las gotas del vigor, envolviéndolo con su frío. Gustavo bebió jugo de naranja con belladona y durmió el donante escogido para el tiempo nuevo. Tomás ordenó el aposento y salió con Alicia hacia el bosquecito. La niebla ligera, en la ladera, recogió en una cesta de brisas las flores de los bucares y dibujó con ellas nueve círculos concéntricos del espacio perfecto entre los cuatro naranjos en flor. El lecho blando en la tierra de la violácea floresta estaba listo.
(Continuará, ¡una entrega más y ya!)

El comedor del ICC



Un grupo de amigos gratos. Nos reunimos el pasado viernes 4 de septiembre con Jesús González, María Eugenia de González, Margery y Ramiro Carreño, Miguel Ángel Maturén y Olga Fuchs en el comedor del ICC,regentado por Sumito Estévez y Héctor Romero. Me deleité con un pulpo en espuma caliente de papa y ají dulce, continué con Arroz con cabrito al curry y auyama y de postre nos ofrecieron higos en papelón con queso de cabra y agridulce de pimienta guayabita ¡Qué guayabita de consentidera!
Por supuesto acompañé mi cena con un Carmelo Rodero Crianza 2004, mi favorito.
Las reservaciones pueden hacerlas por el número telefónico (0212)992.2429 o por la dirección electrónica reservacionescomedor@gmail.com
Tomen nota y disfruten.

martes, 25 de agosto de 2009

Quema. Cuento en cuatro entregas (2da.)

Sólo movió su mentón hacia adelante en señal de aprobación y como orden para proceder al servicio. Se retiró a un lado de la pequeña cocina, tomó su infusión de cayena con dos galletas de trigo integral. Llamó a Tomás y salieron al corredor donde nerviosa le preguntó: —Ya tienes al muchacho controlado ¿verdad?

Tú me tienes controlado a mí, ni siquiera me das un besito de buenos días, maluca.

Déjate de juegos, tienes mucho quehacer, después tendrás recompensas si acaso las mereces. — Respondió Alicia escondiendo sus nervios crecientes.

Caminó apresurada hacia su consultorio perseguida por la niebla ligera que zigzagueaba por entre los helechos; era la caricia humectante de Alicia. Entró y la niebla esperó afuera. La consulta comenzó con el señor Alberto, y le dio las explicaciones: — El Dr. Maldonado me refirió su caso, exfoliaré su piel, le aplicaré resina de helecho macho, miel, néctar floral, polen en mezcla de polvos de Eugenia Aromática. Consultó el libro. Miró al paciente y le indicó: Pase al cubículo, quítese la ropa y acuéstese en la camilla.

¿Toda la ropa? Esta habitación sólo tiene paredes de vidrio.

Sí, toda. Respondió con una sonrisa hundida en sus mejillas. — Tome estas gotas del vigor, con agüita de alhelí, relájese, luego una de las asistentes lo conducirá a los baños de vapor, se vestirá, lo llevará a completar sus actividades y lo acompañará a su habitación para dormir o jugar con ella, si lo desea.

Salió Alicia con el libro y la niebla ligera, contenta de ver de nuevo a su ama, saltó animada, siguió sus pasos y revoloteó a su alrededor. Alicia indicó lo pertinente a las asistentes, quienes animaron a los pacientes, y llegada la hora de dormir los acompañaron hasta las habitaciones. Alicia buscó a Tomás con ansiedad.

sábado, 15 de agosto de 2009

Arquitectos fotográfos




Mis colegas los arquitectos Antonio Fernández Elster (foto del Hatillo de noche) y Eugenio Mikolji (foto de la rueda) quien expuso en la colectiva "Nocturnos" de AVECOFA, incursionan en el arte de la fotografía con mucho éxito. En esta oportunidad entregan estos frutos de su esfuerzo por atrapar la poesía de las luces.
¡Naden en ese mar de luz y claroscuro!

viernes, 14 de agosto de 2009

Rayma Educada


Las abuelitas regañaban antes: "Eso es mala educación, eso no se hace"

martes, 11 de agosto de 2009

Quema. Cuento en cuatro entregas (1a.)



Quema el sueño del deseo. Alicia se retorció entre sus sábanas, entreabrió sus labios y sus muslos, se acarició. El amanecer entró en la habitación y le abrió los ojos con dedos de luz. Había sido una noche suavizada por el constante flujo de la cascadita de la montaña. Alicia salió de la cama de plumones y se asomó a la ventana de madera, miró los naranjos en flor y entendió la señal. Era, efectivamente, el día designado y ya dispuesto por ella en sus detalles. De repente entró un aire caliente y abrió el libro colocado sobre la mesita de noche, posó su mano en la página abierta y sintió quemarse los dedos. Cerró el libro. Se inquietó, y decidió tomar un baño de aguas de rosas, disfrutó de la caricia de los pétalos. Luego se secó, se vistió con su pulcro y ajustado uniforme de terapeuta. Recogió su cabello rojo con cuidado. Consideró su porte elegante frente al espejo. Guardó el libro en su pequeño bolso. Salió de la habitación rumbo a la sección de terapias de la posada, donde caballeros acudían con deseos de recobrar bríos sexuales. Cruzó el jardín interno, la niebla lo llenaba todo, densa como cortinas de lino y algodón, rasgadas sólo por los vapores matutinos de los baños de sauna, pero sintió otra angustia y se desvió hacia a la cocina, en la puerta al garaje se detuvo y se escondió dos pasos atrás.
No le agradó que Gustavo hubiera llegado en la mañana, no le gustaban las alteraciones. Miró el reloj de pared y reordenó su estrategia. El llevó a la posada el polen y la miel, entregaba la mercancía, con desagrado a Tomás, el moreno asistente de Alicia.
Alicia increpó a Gustavo: — Debías llegar a la noche. —Y luego de una pausa añadió molesta—: Ahora sí: Tendrás que esperar hasta la noche para recibir el pago.Dio la espalda al muchacho, quien la miró con rabia y descontento. Alicia supervisó a las cocineras. Temerosas como todos los días, suplicaron en silencio no haberse equivocado en nada y esperaron la orden para servir a los pacientes hospedados.
(Continuará...)

Título de imagen: livre ouvert
Autor: Trisku

Publicaciones de Editorial Alfa


Editorial Alfa lanza la publicación de César Landaeta que nos previene sobre trampas de ratón para que no caigamos como unos pendejos, recordando a don Arturo, por cierto. ¡Disfruténlo!

domingo, 31 de mayo de 2009

El papelito rosado. Cuento en cuatro entregas.(4a.)


La posada durmió. El trapiche de sangre despertó. Santiago recibió a Gustavo con su carga de miel y polen, tal como le había sido indicado, hora y día exactos. Lo recibió, se sentaron en las banqueticas del depósito, uno frente al otro y conversaron sobre cosas sin mayor importancia, por un rato, hasta que Santiago le pidió la factura de cobro que intercambió por un sobre, Gustavo lo abrió y saco el contenido, un papelito rosado y aterciopelado. Lo frotó entre sus dedos, extrañado, y al levantar la vista hacia su interlocutor, sólo vio oscuridad. Sólo escuchaba algunos ruidos confusos, no distinguía si eran voces o música. Sintió estar acostado y un frío acerado en sus brazos, pero no dolor. Quiso moverse, pero no pudo. Comenzó a desesperarse, pero no podía hablar. El frío aumentó y su conciencia se apagó. Santiago junto a Alicia recogieron en tobos de plástico el drenaje sangriento, el ingrediente secreto de las gotas de vigor lo colocaron en frascos esterilizados y guardaron en las neveras industriales del depósito. Iracundo aseó la habitación y el molino con esmero, la pulcritud retornó sin asombro. Allí no había sucedido nada.
Alicia y Santiago salieron al jardín, subieron la ladera de naranjos, disfrutaron del aroma de los azahares de la noche y del conejito burlón de la luna.

jueves, 21 de mayo de 2009

Premio Iberoamericano de Literatura Arturo Uslar Pietri




Rómulo Gallegos y Arturo Uslar Pietri
La noche anterior a la presentación a la prensa del Premio Iberoamericano de Literatura Arturo Uslar Pietri sentí ansiedad. Las posibles preguntas desfilaron ante mi imaginación de pestañas entreabiertas, de pronto, las figuras de Rómulo Gallegos y de Arturo Uslar se plantaron frente a mí, y conversaron animadamente. Yo, respetuosa de mis mayores, no los interrumpí. Esperé y observé. Al rato se acercaron aún más. Crearon un espacio íntimo, claroscuro.
Me dijo don Rómulo con aliento tibio:
—Las comparaciones no tienen sentido. —Y luego de una pausa añadió —: Si quieren clasificarme como un criollista, eso no te importará.
Don Arturo completó:
—A veces me han señalado como vanguardista, eso no te angustiará. —Y continuó con lentitud—: Eso sí: tienes por encargo defender la literatura y los valores humanos…
La promesa de lluvia esa mañana no se cumplió, sólo una pequeña nube gris se asomó al balcón del Ávila y los dos titanes se alejaron hermanados en un abrazo confiado.

miércoles, 20 de mayo de 2009

El papelito rosado. Cuento en cuatro entregas.(3a.)


Por momentos, los pacientes avanzados captaban la idea... entendían lo que las mujeres en realidad quieren, expresaban miradas de iluminados, sintiéndose listos para ocuparse rápidamente de féminas, quizás, hasta del mismo tamaño aquel del ejercicio, dejándolas totalmente satisfechas. Subir y bajar, por túneles, pasadizos y puentes individuales, de diversas formas curvas pronunciadas. Deslizarse por las lustrosas superficies, era un mareo agradable, mucho mejor que el producido por el exceso de bebidas alcohólicas, quizás como viajar en bote, donde el secreto es no oponerse al vaivén, ni siquiera cuando en alguna curva se presentaba el holograma tridimensional de figuras femeninas en amable y ansiosa actitud de espera.
Debían apuntar y dar en el blanco en determinado tiempo, en las diversas imágenes que se iban presentando, sin equivocaciones, tal era la destreza que debían lograr, un reflejo condicionado en el que sólo a féminas voluptuosas debería acoplarse, como tiro al blanco, sin errores de cálculo.
Tal fue la perfección alcanzada por uno de los pacientes, que el inflable ¡ZAS! fue perforado. Todo se vino abajo. El paciente tragado ni se escuchaba. La envoltura plástica había cubierto a los pacientes, que aunque confusos, tenían una expresión de satisfacción. Rápidamente Iracundo controló la situación; reconectó la bomba de aire, rescató a los pacientes y los llevó a la piscina de tintura alcohólica de árnica, especial para contusiones. De ahí sí salieron despavoridos. ¡Qué horror, qué ruptura de magia! Sólo el culpable de la perforación mantenía su amplia sonrisa, ni siquiera el árnica le hizo mella; a la hora y tres cuartos comenzó a reaccionar, y exclamó riendo mucho y en alta voz: — Ese aceite tenía algo....
El enredo fue superado, las asistentes e Iracundo recompusieron a los pacientes y los aposentos, Los atendieron solícitamente hasta la hora de retirarse a descansar.

jueves, 14 de mayo de 2009

El papelito rosado. Cuento en cuatro entregas.(2da.)


(Continuación...)

— En realidad aún no estoy bien enterado de mi problema.
— Como le indiqué, el Dr. Acierta me detalló el diagnóstico de su caso. Ud. adolece de una excesiva estimulación de las células dopaminérgicas del área tegmental ventral; en su cerebro hay mucha acumulación de dopamina, y por lo tanto, confunde las fuentes de placer, y siente la necesidad de repetir las conductas placenteras que cree válidas, en medio de su adicción. Esto es lo que trataremos de corregir... todo está en el cerebro, bueno, casi todo, y debe tomar las gotas de vigor que le entregaré, dos al día, en la mañana. Cuando se le acaben pueden venir y comprar más frasquitos del vigor.
El señor Álvaro se sintió reconfortado al escuchar una explicación tan técnica, y de forma tan fluidamente expuesta por la terapeuta, y por parecerle ella tan bella.
La técnica de aplicación del tratamiento consistía en pinchar ligeramente la piel del paciente, a la que se le había aplicado previamente la untuosa preparación de polen, miel y la toma del ingrediente secreto del vigor.
— Mi idea es que el polen adherido al vello de las abejas, y llevado de flor en flor, fecundando muchas plantas, evidencia que posee propiedades maravillosas de la fertilidad y vigor, tan evidente en los abejorros. ¿Quién duda del poder de una picada de estos heminópteros con aguijón? Esta es la potencia que deseo transmitir a mis pacientes.
— Mi energía es cambiante, un día estoy muy bien y al otro casi no puedo levantarme de la cama.
— Ud. debe desayunar al amanecer, con muchos carbohidratos complejos y proteínas. También consuma miel, ya que es muy energética, y rica en calorías.
La miel que ella utilizaba era producida en la finca de su asistente, Santiago, quien como botánico, especialista apicultor, le proveía de toda la que necesitara, aún en épocas de extrema demanda de terapias y rehabilitaciones de miembros, como esta temporada. En casos extremos él viajaba lejos, con tal de conseguirle a su amada Alice la cantidad de miel e ingredientes que necesitara para sus tratamientos.
Todo tipo de suministros.
En un lateral del consultorio de Alice, se encontraba una de las salas de terapia aeróbica. Allí ella había ideado unos inflables untados de aceite, con diversas formas, una de las cuales remedaban las curvas muy pronunciadas de la actriz más famosa del momento, tamaño gigante, y de las que debían escapar los pacientes participantes, cuando se deslizaban, separadamente, por las superficies del inflable.
La tarea era ardua, como se pueden imaginar, más aún, si se exigía no reírse, so pena de tener que empezar de nuevo toda la sesión, y perseguidos por Iracundo, el espectacular moreno de dos metros de alto, asistente de Alice, quien no dudaba a la hora de aplicar sesiones de neurofeedback, a pacientes que fallaban en los recorridos de inflables lúdicos.
— El gran problema es el aceite —. Gritaba un paciente
— Estoy haciendo un gran esfuerzo, pero ser tragado por estas inmensas nalgas es... en realidad... Glup, Glup, Glup... — Trató de decir otro paciente.
La teoría de Alice consistía en que aplicando esta técnica dramática de contención de la risa, luchando contra tanto estímulo visual, de cosquillas, sensaciones táctiles, al tropezar a ratos con acariciantes superficies, y con de altos niveles de rendimiento aeróbico, la energía que debería dispersarse a través del rostro, abdomen, boca, piernas y espalda, se revertiría en el sistema circulatorio con aumento del ritmo cardíaco, la presión arterial, y por ende en los cuerpos cavernosos. Se establecería una conexión, un aprendizaje condicionado, una respuesta coherente al estímulo recibido. Si huían, perdían la satisfacción, pero si luchaban y persistían el tronco cerebral y el sistema límbico coordinaban una súbita producción de adrenalina y otras hormonas del placer.
Otros tres pacientes sonreían ampliamente, pero en silencio, dejándose llevar por su propio peso, sin oponer resistencia alguna, cerrando los ojos, concentrados, y descubriendo que el cerebro es el órgano sexual por excelencia. El ser humano al estar dotado de tal maravilla, y aprendiendo a utilizarlo al máximo, es como realmente se vive; y la experiencia de vida coloreada por la imaginación es magnífica, única y espectacular, como dicen ahora.

(Continuará...)

jueves, 7 de mayo de 2009

El papelito rosado. Cuento en cuatro entregas. (1a.)


Alice Itew se despertó descansada y renovada, había sido una noche suavizada por el constante flujo de la cascadita de la montaña que protegía su casa y lugar de trabajo, la posada. El verdor y la humedad creaban una atmósfera nublada, tan densa que casi podrías sentirla, como gentil caricia humectante de tu piel. Ah!! ...la piel, ese divino obsequio de interpretación de vida, es el objeto de trabajo de Alice, el traductor de las terapias que aplica a los caballeros que acuden a ella con deseos de superar debilidades sexuales. Ella detalla cada surco del envoltorio en cuestión, para aplicar sus conocimientos curativos, con dedicación. Cada surco es una línea de vida, es una emoción escrita. La piel es el tamiz de cada quien frente a su propia existencia.
Se acicaló para iniciar sus labores, y ese día era especial, el trapiche sangriento estaba sediento de renovado vigor. Camino a su consultorio, a través del jardín, vio a Santiago, se detuvo y le dijo sonriendo:
—Ya tienes al muchacho controlado ¿verdad? — preguntó
—Tú me tienes controlado a mi, ni siquiera me das un besito de buenos días, maluca. — respondió Santiago
—Déjate de juegos, que tienes mucho quehacer, después tendrás recompensa, si acaso la mereces. — respondió
El consultorio de Alice era un universo perfumado, sus paredes acristaladas soportaban el agua de las fuentes circundantes, así, la sensación de lubricación perfecta, se afianzaba
La primera consulta del día comenzó normalmente. El señor Álvaro llegó puntual a su cita, e inmediatamente ella le ofreció una taza de caliente avena cocida, dando inicio así a la terapia sin que el señor Álvaro lo notase. Vigor, vigor era lo que le faltaba, quizás amor del bueno, pero eso no le incumbía a ella.
—Estoy enterada de su caso, el Dr. Acierta ya me refirió todo detalle, diseñé el tratamiento más adecuado para su desintoxicación completa y recuperación. Le aplicaré resina de helecho macho, miel, néctar floral, polen, unibase al 1%, en mezcla de polvos de Eugenia Aromática, y un ingrediente secreto. Comprobaremos cuánta insensibilidad usted sufre. Pase al cubículo, quítese la ropa, y recuéstese en la camilla. — Dijo Alicia.
La camilla era muy acolchada y amplia, ideal para el relax, con sábanas de algodón impecable y rellenas con hojas de eucalipto. Una suave música se escuchaba de fondo.
— ¿Me quito toda la ropa? — Pregunto el Sr. Álvaro
— Sí, toda. — Respondió ella, con una pequeñita sonrisa hundida en sus mejillas
El señor Álvaro subió a la camilla. Alice llevaba un uniforme rosadito, muy pulcro y ajustado al cuerpo. Su cabello rubio estaba perfectamente recogido en un moño, se consideraba muy elegante. Sus manos estaban sin guantes. Consideraba que el buen terapeuta palpa a su paciente, y sabe en qué justo momento parar o continuar. Esa es la razón por la que ningún robot podrá ejercer la sacra santa misión de los terapeutas, que son seres dotados de una espiritualidad vibrante y extraordinaria generosidad para ayudar a los humanos.
Continuará...

martes, 21 de abril de 2009

Cigarrillos enemigos

Interesantísimo artículo apareció hoy, martes 21 de Abril de 2009, en el diario El Universal, página 3-4. Para tomar conciencia y marcar pautas a la hora de exigir nuestros derechos los no fumadores en restaurants y lugares públicos.


jueves, 16 de abril de 2009

Julio Ramos







Nació en San Juan, Puerto Rico, en 1957. Enseña literatura latinoamericana y del Caribe en la Universidad de California en Berkeley, Presidente del Departamento de español y portugués en Berkeley, es conocido por su amplia labor en compartist Estudios Culturales de América Latina. Es el autor de DESENCUENTROS DE LA MODERNIDAD: LITERATURA Y POLÍTICA EN AMÉRICA LATINA (1989) y de PARADOJAS DE LA LETRA (1996). Colaboró en la producción y dirección del documental La Promesa (1993), sobre la peregrinación al santuario de San Lázaro / Babalu Aye, en la provincia de La Habana. Ha dictado conferencias, cursos y seminarios en La Habana, San Juan de Puerto Rico, Buenos Aires, Rosario, Mar del Plata y Santiago de Chile, entre otros. Sus ensayos se encuentran en numerosas revistas especializadas.
Asistimos a la ponencia de Julio Ramos en la Universidad Simón Bolívar el día miércoles 1 de Abril, titulada “El derecho a la ficción”. Resumo la primera parte de su presentación.
Uno de los mayores problemas que plantea sobre la ficción desde el punto de vista de la semántica, es decir, del significado, es el de cómo los lectores o consumidores de ficción podemos no sólo aceptarla pese a su evidente falsedad, sino además realizar juicios acerca de la verdad o falsedad de enunciados ficcionales. La señala como casi insuperable en la legalidad, respecto a algunas formas como corporaciones y que no tenemos el derecho a expresar las ficciones de los demás, ya que no es sólo una diferenciación formal o filosófica, sino pragmática.
Nos refirió “El oscuro objeto de la ideología" de Zizec y cómo se producen fenómenos como el de las fanfictions, en el que los usuarios de determinada ficción interiorizan las reglas de ese "mundo posible" en concreto y, conservándolas o modificándolas a su vez, crean nuevas ficciones dentro del mismo mundo posible
The Pervert´s Guide to Cinema, originalmente una emisión BBC en mini serie, dirigida por Sophie Fiennes, es la oportunidad de Zizek para exhibir su predilección por la contrariedad, considerando al sexo como poco menos que la misma alegría por el debate de la perversión. Centrado en el idioma de Hegel, su premisa básica es considerar al cine una fantasía espejo de la identidad humana y la complicidad de los espectadores para otorgar este poder.
La película El Pervertido de la Guía de Cine es un rico e ingenioso psicoanálisis de las películas de Hitchcock, Lynch y otros directores. Películas de ciencia ficción tienen mucho que ver con la realización de los deseos ocultos, de hecho, el tema subyacente de la película es como, el cine no sólo juega para nuestros deseos, deseos que no nos gusta admitir que tenemos (y, sin embargo, las películas de brutal asesinato y el sexo perverso se venden semana tras semana).Es posible pensar que incluso el cine nos dice lo que es deseado. La película pone de manifiesto la casi infinita sutileza de lo que el psicoanálisis puede descubrir de nuestros pensamientos y sentimientos, y al mismo tiempo ser muy simplista. Si es el arte de nuestro tiempo, pone de relieve las ambivalencias sobre nuestra libertad.
Slavoj Zizek es lo más cercano que tiene la teoría crítica contemporánea a una estrella de rock, porque se ocupa de regularla con análisis controvertidos y provocadores como con la asociación de 300 a una parábola de guerra anti Irak.
Señala Zizek: "(...) el modo de funcionamiento dominante de la ideología es cínico... El sujeto cínico está al tanto de la distancia entre la máscara ideológica y la realidad social, pero pese a ello insiste en la máscara. La fórmula sería entonces: ellos saben muy bien lo que hacen, pero aún así, lo hacen". La razón cínica ya no es ingenua, sino que es una paradoja de una falsa conciencia ilustrada: uno sabe de sobra la falsedad, está muy al tanto de que hay un interés particular oculto tras una universalidad ideológica, pero aún así, no renuncia a ella"

jueves, 2 de abril de 2009


Los invito a disfrutar de una presentación excelente: Chirimoya Flat, con la dirección genial de mi amigo José Tomás Angola. Les informaré de las próximas puestas en escena.

martes, 3 de marzo de 2009

La muerte y el mar



La vida emergió del mar hace mucho atrás, ahora es la muerte la que sale a flote.
¿Cuántas señales serán necesarias para rectificar nuestra conducta con el planeta? Los delfines y ballenas son unos mamíferos sumamente importantes para el equilibrio marino y terrestre, sería un error inmenso no hacer caso de este terrible evento. La inercia de estas vidas extenuadas es un grito de auxilio. Seamos sensibles a la huella mortal que estamos generando. ¿Nos apiñaremos en un futuro próximo como estos inocentes seres, contra las arenas de la indolencia?

jueves, 26 de febrero de 2009

La sardina de Naiguatá


El entierro de la sardina en Naiguatá, en el litoral central, es una fiesta celebrada en miércoles de ceniza, que ya alcanza la venerable edad de 95 años. Se trata del entierro simbólico de la sardina como agradecimiento al mar y a la tierra por los recursos que brinda; en procesión bajan los lugareños desde lo alto del cerro hasta el mar. Disfraces y comparsas convergen en la tradición de reencuentro de vecinos y alegrías compartidas, acompañadas por tambores y trombones. La Sardina de Naiguatá es representada en anime sobre un cajón de madera, lleno de verduras, flores, botellas y palmas, y en su entierro marino la acompañan personajes típicos: la viuda y sus súbditos, el sacerdote y el diablo, y la famosa comparsa de los pantaneros, que en la presente gráfica de Cruz Sojo semejan un grupo escultórico de gran plasticidad.

jueves, 19 de febrero de 2009

Gestores socio culturales en gestación





























































































































































Especializacón en Gestión Socio Cultural USB


Se ha iniciado exitosamente el curso de postgrado en la Universida Simón Bolívar, Caracas, sobre Gestión Socio Cultural, el día 29 de enero de 2009. La conducción del primer módulo corresponde a la profesora Elizabeth Martínez y el segundo módulo a la profesora Eleona Cróquer. La diversidad de profesiones de los cursantes garantiza una interesante experiencia, de gran riqueza y variedad de aportes, aplicables al amplísmo campo de gestión cultural, como considera la UNESCO : "La administración cultural, la gerencia y la cooperación, la integración sociocultural, la promoción artística, la facilitación (animación sociocultural) , el manejo del patrimonio y el turismo cultural, las relaciones interculturales, las industrias culturales y las artesanías, las distribuciones de bienes y servicios culturales, la formación de formadores, la información y los media (...) en distintos tipos de organización: nacionales, regionales, locales, instituciones públicas y empresas privadas, asociaciones civiles y comunidades locales."

Gratísimas noticias de esperanza para la formación de expertos en diseño, desarrollo, consolidación y evaluación de iniciativas culturales de acción social públicas o privadas, de forma integral, dinámica y responsable; bajo el auspicio de la Universidad Simón Bolívar, Fundación Polar y el ánimo encantador de Graciela Pantin. ¡Eventos luminosos en la Patria amada!

domingo, 8 de febrero de 2009

ARCOIRIS


El tiempo cargado de odios arañó a la tierra de mi génesis,
Soportó el embate de afrentas y aún azotada,
Acunó vida y civilización, vientre de esperanzas y de tolerancia.

Danzan alegría y fe,
Curan las heridas de la injusticia,
Acarician a su agresor y limpian sus mejillas de lágrimas.

El perdón se infiltrará en sus entrañas,
Logrará el florecer de esta Tierra a la caridad,
Esencia de perfume sublime del ser humano.


Un niño y sus padres ven en el horizonte el avance de una tormenta, se sobrecogieron y se abrazaron:
— ¡Mamá, papá, tengo miedo! — Exclamó el niño, y luego de una pequeña pausa añadía con otro grito—: ¡Hermanos, hermanos, corramos al refugio, pronto llegarán los truenos!
Los otros niños asustados obedecieron el llamado, se reunieron en torno a la madre y el padre con angustia.
—Calma hijos, nuestro Dios no nos abandona. —Dijo con serenidad el padre, luego de un cariñoso abrazo—: El verdadero refugio es Él, caminaremos erguidos el sendero de la verdad, bajo su protección.
Las furias pasaron confundidas y se disiparon en el arcoíris.

jueves, 8 de enero de 2009

Filosofía dolphiniana


¡ Feliz Año Nuevo !

Happy New Year !

Gutes Neues Jar !

La semana 1 del año 2009 ha transcurrido con eventos que signarán los vientos de las próximas semanas y meses, de lo profundo de nuestras creencias deben aflorar ìmpetus de vida.